Lealtad por encima de todo...
—Mi lealtad es con ella, si desea puede despedirme ahora mismo. —contesta con voz firme.
Sorprendido ante la lealtad de Blas hacia Antonella, Albert guarda silencio.
—Regrese a su casa, Sr Pérez —ordena.
Blas traga en seco, no tenía nada más que hacer en aquel lugar.
—Sí, señor —Asiente y empieza a recoger sus cosas.
Albert sale de la oficina azotando la puerta con mayor fuerza. Mientras Blas, enjuga sus lágrimas. No tenía de qué arrepentirse. Cosas más importantes había perdido ya, el