25. La falsedad.
Alma no daba crédito a su suerte, encontrarse con su hija pudo ser un dolor de cabeza, y gracias a Owen Clark pasó a ser una milagro. Estaba en la clínica acompañando al viejito que se consiguió para que le facilitará la vida; sin embargo, para ella era un suplicio aguantarlo y ni siquiera tenía seguro que al casarse con él le dejaría algo, ya que estaba bastante aferrado a la idea de un contrato prematrimonial.
—¡Maldita mocosa! Tuvo la suerte que yo merezco —se lamentó con amargura.
No pudo p