26. El cheque.
Tres semanas después Owen ya tenía el tema de su suegra agotado. Ya presentía que quién era la señora, por eso contrato a su investigador privado de confianza y no le gusto para nada lo que esté consiguió.
Aunque su Gacela estaba más que feliz con tenerla cerca, él sabía que en este asunto debía estar con pie de plomo, ella no vio, sin embargo, el sí notó la avaricia y la maldad en los ojos de su madre —Gisselle no lo ve y me parte el alma que esa mujer se aproveche de ella, voy a tener que int