Jacob García
Miami
Jen estaba muy callada, aun cuando ya nos encontrábamos solos. La abracé con ternura y la tuve así en mis brazos, dándole la oportunidad de que fuera ella quién me dijera que era lo que le pasaba y al ver que no lo hacía, yo empecé a hablarle.
—Jen, ¿Que tienes preciosa? Te noto muy triste.
—Nada Jacob, pensaba que será mejor decir a toda mi familia que esto de nosotros es una farsa. Además Luz Mary sospecha, mi cuñada es la mujer más inteligente que conozco y ella no me cree