Jacob Smirnoff
Miami
–Jen, ya mi amor debes de calmarte – Le pedí tranquilamente – Ándale, vamos a seguir jugando. Estabas muy emocionada hace rato, no tienes que hacer tanto problema de esto. Sasha está hormonal, esto se le pasará y al rato nos dará risa a todos.
–Eres increíble Jake, por favor suéltame – Me gritó – Que me sueltes, carajo. No quiero seguir jugando, lo que tú descompusiste. Pudimos seguir en el juego, si no hubieras querido saciar tu curiosidad del chisme, eso le dio en la torr