Jen Saldaña
Miami
Pasaron unos días después de la visita de la mamá de Boggi a la clínica, cuando había ido a hablar con él. Boggi seguía sin querer hablar con su padre y el mundo de mi Jake, se estaba derrumbando. Yo tenía que hacer algo, de eso no había ninguna duda, esto no podía continuar así. Jake llegó ese día a verme a la clínica veterinaria y desde el momento en que lo vi supe de inmediato que algo, andaba mal y él estaba demasiado triste.
– Jake mi amor, ¿Qué es lo que está pasando? –