Capítulo 22: Mis Brazos Son Tú Seguridad...
Duerme tranquila ángel mío, te juro que nadie te hará dañó, yo siempre voy a estar para proteger— Cristopher no podía dejar de verla dormir, de vez en cuando se movía algo alterada, tal vez reviviendo en sus sueños la pesadilla de la que gracias a Dios logro evitar.
Cada vez que la veía así, se acercaba a susurrarle algo en el oído, palabras dulces que parecía entendía pues volvía a dormir tranquila.
Algo muy diferente a él, que solo cerrar los ojos volvía a tener esa escena de ese maldito asqu