La Mansión Rodríguez estaba extrañamente silenciosa aquella mañana.
No era un silencio normal.
Era uno de esos silencios que anuncian cambios.
Cambios importantes.
Cambios difíciles.
En el vestíbulo principal varias maletas perfectamente acomodadas esperaban junto a la puerta.
Documentos.
Pasaportes.
Equipaje.
Todo estaba listo.
Liam Rodríguez, partiría ese mismo día para estudiar la secundaria en el extranjero.
Había sido aceptado en una de las instituciones más prestig