Tres bebés especiales.
REUNIÓN DE CEOS. OH, Y UN MAFIOSO.
La mansión Cienfuegos parecía cualquier cosa menos tranquila aquella tarde.
Había juguetes sobre las alfombras persas regados por doquier.
Biberones en mesas donde normalmente se firmaban contratos millonarios.
Y una carriola estacionada en la enorme sala principal como si aquello fuera una guardería de lujo.
Lauren Cienfuegos observó la escena con una mezcla de ternura y cansancio.
— Nunca imaginé que nuestra vida terminaría así, cariño, yo sola