La reunión familiar en la residencia Rodríguez había comenzado como algo relativamente tranquilo
Porque cuando se juntaban el CEO Alejandro Rodríguez y su cuñado Valerio Ferreira, unos de los empresarios más temperamentales que podían existir, y como guinda del pastel el mafioso Deguel Rodríguez, la palabra "tranquilo" Dejaba de existir.
El enorme jardín trasero estaba iluminado por lámparas colgantes y velas elegantes alrededor de la piscina.
Los niños corrían por todos lados mientras