Comencemos de nuevo por la niña.
Las sabias palabras de la bien preparada Enfermera-Niñera, le golpearon a Carolina, como una dolorosa y humillante bofetada, ella era la señora de la casa, tenía un título profesional, una carrera en la compañía Cienfuegos, como directora de proyectos, un puesto muy importante.
— ¡Tú no vas a decirme lo que tengo que hacer, Marco, es mi marido, como su esposa debo quitar de su camino a cualquiera que quiera meterse en nuestra relación, sea quien sea!
— Entonces no culpe a los demás por e