Parte 1...
Beatriz aún estaba un poco nerviosa cuando entró a la calle de su casa. Salió corriendo de la granja, conduciendo casi como una muñeca, rígida y trabada en el asiento.
Su cabeza estaba llena y lo único en lo que podía pensar era en llegar pronto a casa y llegar a casa, donde estaría más relajada y donde podría salvarse de la locura del mundo. O al menos el último chiflado en llegar a su vida.
Todo fue tan inesperado y sucedió tan rápido y extraño que necesitaba estar tranquila en su