Cliff le hizo espacio a Kylie en la plataforma y, en cuanto ella subió, comenzaron las preguntas. La primera vino de una chica pequeña y desconocida. Era menuda y parecía tener apenas veintiún años, pero Kylie sintió que tenía carácter. “¿Qué piensas de interpretar dos papeles?”, preguntó. “Puede que no seas la protagonista, ¡pero no hay duda de que la atención estará sobre ti!”
Kylie sonrió. Nunca lo había pensado de esa manera. Había creído que interpretaba dos mitades que juntas formaban una