Una vez que Ethan se fue, Kylie cerró la puerta, la aseguró con llave y se puso el vestido que él había comprado para su noche en los Óscar. Era tal como lo había pensado desde el principio, un diseño de Rainer, impecable en todos los sentidos. Incluso tenía un aroma, como a lilas y guisantes de olor. Al ver el esfuerzo que Ethan había hecho para que su noche fuera perfecta, decidió dejar de lado su resentimiento. Le molestaba que él la hubiera ignorado, pero aun así seguía esforzándose por con