*—Ryan:
—¡Estas siendo un imbécil! —exclamó Stephen golpeando la mesa de aquel restaurante donde estaban tomando el almuerzo.
Ryan, quien aún no había tocado su almuerzo, miró a Stephen sorprendido por su exclamación, pues la misma había llamado la atención de los comensales de aquel lugar.
Se había ido hace tres días de Boston para asistir a un Congreso de Economía en Los Ángeles y había actuado como un idiota, porque se había ido sin decirle nada a Aimee, como el idiota que era y Stephen, rec