POV. Maximiliano
Llegamos a la clínica. De inmediato la subieron a una camilla y se la llevaron. Lo único que podía hacer es esperar. Estaba nervioso, temiendo que existiera alguna complicación en el parto. Me quedé en la sala de espera, junto a Nathan.
—Deja de preocuparte, todo saldrá bien. Ya lo verás.
—Sí, tienes razón —lo miré de reojo.
Me regaló una sonrisa.
La verdad no podía dejar de preocuparme. Cualquier cosa podía pasar. Papá llegó luego, me dio un ferviente abrazo. Varias palmad