Brian.-
La celda es un espacio reducido, con paredes que parecen cerrarse sobre mí cada día, el olor a humedad y descomposición me persigue y el eco de las cadenas resuena en mi mente, cada mañana, el guardia pasa, su rostro impasible es un recordatorio de mi cautiverio, pero en medio de esta desesperación, una chispa de esperanza se enciende: un custodio ha decidido ayudarme.
No sé cómo Maggie logró conseguir la ayuda de este sujeto, solo espero que no sea una trampa.
— Tengo lo que pidió –