La oficina olía igual.
Café y suelos pulidos. Ese leve aire frío de las rejillas que nunca coincidía del todo con el clima exterior.
Chris entró como siempre.
Asintió en recepción.
"Buenos días."
"Buenos días, Chris."
No se detuvo.
Sus zapatos producían ese sonido firme y seguro contra el mármol. Medido. Controlado. Como si nada hubiera pasado. Pero había pasado.
Lo sentía en los hombros. En la forma en que seguía recorriendo el pasillo con la mirada sin darse cuenta.
La puerta de Allen estaba