Me abraza fuerte, y yo la abrazo también. Le doy un beso, calmado y cariñoso. Terminamos la ducha, nos envolvemos en las toallas y volvemos al cuarto. Vamos al armario. Ella se pone una braga de encaje y se pone una camisa mía. Me excito, pero me controlo. Sé que en este momento está frágil.
Mientras ella se peina, me pongo un bermuda y una camisa. Volvemos al cuarto. Se tumba en la cama, triste. Sé cuánto quería a este bebé. Yo también lo quería. Me tumbo con ella y la abrazo fuerte.
—Te quier