Doy una patada a la puerta y entro. Allí, veo la peor escena: mi mujer en el suelo y Fábio intentando forzarla, sus manos en su cuerpo, su rostro cerca del de ella.
Pierdo el control. Me lanzo sobre él, lo arranco de encima de ella con una fuerza que ni siquiera sabía que tenía, y empiezo a darle varios puñetazos en el rostro, sin darle oportunidad de defenderse. Le doy varios puñetazos, con la mano y con el codo, haciéndole sangrar la cara. Lo levanto y le doy rodillazos en el estómago. Consig