Ya no podía distinguir cuál era la verdadera esencia de Dafne. Cada uno de esos momentos podría ser real y sincero. Sin embargo, ¿cuánto valor tenía la sinceridad de Dafne? Era una mujer que lo traicionó mientras decía que lo amaba. Así era Dafne.
En medio de sus pensamientos, sonó su teléfono. En la pantalla aparecía el nombre de Aarón. Al principio, lo ignoró porque no quería contestar ninguna llamada. Pero el teléfono no dejaba de sonar.
Finalmente, decidió contestar y Aarón lo interrogó con