“Eres demasiado, pequeño.”
Hans entrecerró los ojos profundos al leer esas palabras… Su mirada se volvió casi gélida.
De repente, saltó un nuevo mensaje de Aarón.
Aarón: [¿Salimos a tomar algo?]
Hans: [¿Estás loco?]
Ahora eran las cuatro de la madrugada, y el amanecer ya estaba cerca. ¿Este lo invitó a beber a estas horas? ¿Tenía el mismo horario de descanso como el fantasma?
Aarón: [Tú también estás despierto en este momento, ¿no es así? He enviado mensajes a diez personas y solo tú estás despi