—Dafne, no soy tu doctor Castro —susurró Hans mientras intentaba separarse suavemente de los brazos que lo rodeaban por la cintura.
La persona detrás de él murmuró con voz ronca:
—Lo sé, lo sé que eres Hans Rivera. Solo quiero abrazarte un poco más…
¿Cómo podía haberse equivocado? Era Hans, el hombre al que había amado y al que había intentado olvidar durante otros seis años. Sin embargo, nunca lo consiguió...
Durante todos esos seis años, los sentimientos complicados siempre le causaban un inte