Después de usar el baño, Celia se dirigió a la terraza para tomar un poco de aire fresco. De repente, una voz profunda y masculina resonó detrás de ella:
—Cecilia.
Esta voz le resultaba familiar pero también desconocida. Celia agarró la barandilla, sintiéndose involuntariamente tensa.
"Cecilia" era su apodo de la infancia, solo una persona, aparte de sus padres, la llamaba así. Ni Aarón ni Dafne conocían ese apodo… Ella giró bruscamente la cabeza y su corazón casi se detuvo por un momento.
André