En realidad, no tenía la confianza en que Hans no la devolviera a las manos de César.
Acababa de golpear la cabeza de César con el cenicero y no podía ni imaginar qué le pasaría si él la atrapaba de nuevo... César era conocido por ser vengativo…
Su vestido quedó hecho jirones, dejando al descubierto parte de su hombro y clavícula blancos y hermosos. Se acercó al regazo de Hans, rodeando su cuello con brazos ardientes y besándolo con pasión y esfuerzo.
Hans agarró su muñeca, intentando a apartarl