¿Para siempre?
Siempre es demasiado tiempo.
Al principio, Dafne también le prometió amarlo para siempre, estar juntos para siempre. Pero luego, la palabra "siempre" se desvaneció como un fuego artificial brillante y fugaz.
Hans miró el tierno y adorable rostro de su hija, Esperanza, y fue sincero:
—No he pensado mucho en el futuro, pero al menos por ahora, no puedo perdonarla.
Esperanza, con los ojos enrojecidos, hinchó su carita y dijo:
—Pero mamá debe haberse sentido muy triste en ese momento.