No era la primera vez que Diego visitaba a Guan, pero sí la primera que acudía a una invitación. La sensación era muy diferente. Diego sentía más respeto.
Especialmente cuando Guan los recibió.
"Bienvenidos a la residencia principal de la familia Uchiyama", dijo.
"Gracias, abuelo", dijo Lolita. Guan solo asintió. Lolita miró a su lado y vio que Diego estaba en silencio, así que le dio un codazo.
"¿Qué?", susurró. Lolita movió la mano delante de su cara como si le hiciera una seña para que habla