"¿Tú?"
"¿Por qué te sorprendes tanto? Creíste que era un fantasma," bromeó el hombre.
"Ah, pensé que era alguien más," se lamentó Lolita, exhalando un suspiro de alivio. Desde ese día, Lolita había estado muy nerviosa y preocupada.
Temiendo que el incidente se repitiera.
Especialmente porque el hombre que lo había hecho vivía bajo el mismo techo. No era imposible que, si ella se descuidaba, él pudiera atacarla en cualquier momento. Y Lolita no quería volver a cometer ese pecado.
"¿Qué sucede, H