POV de ADRIANA
La mañana comenzaba a despuntar en el horizonte, iluminando con suavidad las montañas cercanas. El aire fresco de la madrugada entraba por la ventana, pero yo no podía evitar sentir un peso en el pecho. Era un día como cualquier otro, pero para mí, cada día se sentía diferente. Estaba en un punto de mi vida en el que todo parecía estar a punto de cambiar, pero no estaba segura si eso era algo bueno.
Me senté en la ventana de mi habitación, mirando la ciudad que se despertaba lenta