POV de Adriana
El olor a humo ya no estaba en el aire, pero aún lo sentía dentro de mí, pegado a la piel, incrustado en cada recuerdo. Habían pasado semanas desde el incendio, desde la noche en que las llamas se llevaron más que madera y concreto. Se llevaron sueños, hogares, y en algunos casos... personas.
Hoy decidí enfrentar lo que había estado posponiendo: visitar personalmente a las familias afectadas. Podía seguir enviando víveres, psicólogos, voluntarios, todo lo que fuera necesario, pero