POV de Diego
El eco de mis propios pasos resonaba en el piso de mármol mientras recorría los pasillos vacíos de la mansión. Había pasado tantas noches en vela planeando, calculando cada movimiento, asegurándome de que nadie pudiera amenazarme, que nunca me detuve a pensar en lo que realmente estaba perdiendo. Pero ahora, el silencio se sentía diferente. No era el silencio del poder, sino el de la soledad.
Adriana se había ido.
No de manera definitiva, pero sí lo suficiente como para hacerme sent