POV de Adriana
El aire en la sala de juntas era sofocante. No por la temperatura, sino por la tensión que se había acumulado entre Diego y sus enemigos. Estábamos al borde de un enfrentamiento que definiría el futuro de la empresa, y yo sabía que las heridas que se abrirían hoy podrían nunca sanar.
Diego estaba sentado al frente de la mesa, con el rostro impasible. Sus ojos oscuros no mostraban emoción, pero yo podía sentir la furia contenida en cada uno de sus movimientos. Al otro lado de la me