POV de Adriana
El sonido de los pasos de Robert resonó en la habitación antes de que pudiera verlo. El eco de sus zapatos sobre el suelo de cemento se clavó en mi pecho, cada paso marcando una distancia inevitable. Cuando finalmente levanté la vista, allí estaba él, de pie en el umbral de la puerta, con la mirada fija en mí, pero con la expresión de alguien que ya había tomado una decisión irrevocable.
—Creo que es momento de que me haga a un lado —dijo, su voz baja pero firme, sin temblores, si