POV de ADRIANA
La primera mañana en nuestro nuevo hogar tenía un olor especial: sal, madera nueva y café recién hecho.
Me desperté con la luz del amanecer filtrándose a través de las cortinas ligeras. Durante un momento me quedé quieta, escuchando el sonido del mar y el leve murmullo de Diego en la cocina.
Sonreí.
Era real.
Esta vida que soñamos no era solo un espejismo.
Era nuestra.
Me levanté lentamente, abrazando el aire fresco que llenaba la habitación. Al acercarme a la cocina, vi a Diego