POV de ADRIANA
El anillo brillaba en mi dedo como un pequeño sol privado.
Cada vez que lo miraba, sentía que una parte de mí volvía a la vida. Después de tantas noches de miedo, después de tantas heridas invisibles, aquí estaba Diego… amándome sin condiciones.
Prometiéndome un futuro.
Una vida juntos.
Una parte de mí aún no terminaba de creerlo.
Pero cada vez que él me sonreía, cada vez que su mano rozaba la mía, esa duda se hacía más pequeña.
Ese día, mientras preparábamos cajas para mudarnos