POV de ADRIANA
Desde que Diego regresó de su viaje, algo en él había cambiado. Era más atento, más presente. Me miraba como si ya no necesitara esconder nada, como si hubiera encontrado algo dentro de sí mismo que lo obligaba a bajarse la máscara. Y aunque eso debería haberme hecho feliz… me asustaba.
Aterraba, en realidad.
Porque si lo que Diego empezaba a sentir por mí era real, entonces lo mío también tenía que serlo. Y no sabía si estaba lista para reconocerlo.
—¿En qué piensas? —su voz ron