POV de Adriana
El disparo todavía resuena en mis oídos.
Mi respiración es errática, mi corazón late tan fuerte que siento que me va a estallar en el pecho. Quiero moverme, quiero hacer algo, pero mis pies están clavados en el suelo como si el peso de la realidad me hubiera encadenado al piso.
Luis está en el suelo, su cuerpo sin vida en un charco de sangre que se extiende como una sombra oscura.
Diego no titubeó.
No hubo duda en su mirada. Ni una chispa de arrepentimiento en sus ojos cuando apr