POV de Diego
Esa noche no pude dormir. Mi mente giraba en círculos, atrapada en un torbellino de recuerdos y pensamientos amargos. Cada vez que cerraba los ojos, veía la imagen de Adriana alejándose de mí, con esa mezcla de desprecio y dolor en su mirada. Me sentía atrapado, como un animal acorralado, incapaz de decidir si debía atacar o retroceder.
Adriana me odiaba, eso era evidente. Podía verlo en su lenguaje corporal, en la frialdad de su tono, en la manera en que se apartaba de mí como si