El día de la llegada del inversionista, Michael Hughes, dio la impresión de que se trataba de un día festivo. La junta directiva de la empresa minera, La Star Mining Corp, se había encargado de hacer una buena propaganda y había organizado una especie de recibimiento, por lo que la caravana de autos desde el aeropuerto hasta el hotel, se vio acompañada de una cantidad de personas que portaban globos y pañuelos para darle colorido a la visita.
En la entrada del hotel estaba la junta directiva de