Brian Lancaster llegó a la casa Taylor esa noche bastante contento. Ahora Charlotte era una mujer libre, y con ello podía hacerla su esposa de nuevo. Una sonrisa distendió sus labios cuando bajó de su auto, y esta vez se había llevado su auto, El Bugatti “La Voiture Noire” para que estuviera acorde con la ocasión.
Bajó del auto y tomó una pequeña y elegante bolsa que había pasado buscando por el centro comercial.
Con soltura caminó hasta las escaleras de la mansión y las subió con un pequeño tr