Esa mañana Brian se levantó con la mente alerta, este iba a ser un día muy importante en su vida y en la de las personas que tenían que ver con él.
Sonrió al recordar la noche anterior, donde se había ganado a pulso el corazón de la anciana abuela Taylor. Habían salido a pasear y Brian se mostró obsequioso con la dama, para cumplir lo que ella le había dicho: Que tenía esos días para consentirla, y al final de esa noche, Viola Taylor no tenía ni la menor queja del comportamiento exquisito de su