Parte 4...
Había llegado casi cuarenta minutos antes para visitar a Acacia. En la habitación de la clínica, la luz suave y dorada del sol de la mañana bañaba el espacio, creando una atmósfera de calma y esperanza.
La habitación privada mostraba la atención de la clínica hacia sus pacientes, decorada con pequeños toques de elegancia, con cortinas de tela fina, muebles de madera pulida y flores frescas en un jarrón en la mesa junto a la cama.
— Estas flores son hermosas - sonreí mirando el jarrón