Parte 7...
Ana
Cuando llegué a la clínica, Acacia estaba en su habitación. Me pareció extraño porque normalmente le gusta estar en el jardín. Entré y la encontré acostada de lado, mirando hacia afuera por la ventana abierta.
— ¡Hola! - entré animada — Buenos días, querida. Vine a verte - dejé el bolso sobre una silla al lado de la pequeña cómoda blanca.
Las cortinas estaban abiertas y los suaves rayos del sol de la mañana aún entraban en la habitación. Me preocupé un poco al ver a Acacia así, p