Parte 1...
Incluso tengo hambre, pero hace diez minutos que miro mi nevera sin saber qué preparar para comer, y todo esto es culpa de la ansiedad por saber lo que los dos dijeron a Ana.
El reloj en la pared me indica que son las nueve y media y hasta ahora ninguno de los dos me ha llamado o enviado un mensaje. Todo lo que sé es que iban a hablar con ella esta noche.
Podrían haberme dado al menos una señal para que yo pudiera enterarme de cómo recibió la conversación, si lograron convencerla o n