Mundo ficciónIniciar sesiónKeylen ni siquiera se molestó en preguntar dónde estaba Fall City o qué había pasado con el resto de los miembros de la organización.
Sabía que Díaz tenía claro lo que se debía hacer cuando llegara este momento y confiaba en él a ojos cerrados. Así que solo se limitó a dejarse llevar en ese viaje en auto, que se hizo ameno, corto y cómodo.
Nada de lo que había sucedido







