Mundo ficciónIniciar sesiónDan se posiciona en la entrada húmeda y palpitante de Alfa, ella cruza sus piernas en su espalda, se deja besar con ternura, mientras el hombre, su hombre, entra lentamente en ella.
Es el pvto cielo, para los dos.
Ninguno de los dos ha sido un santo, aunque Dan lleva un par de meses en sequía por culpa de esa condenada mujer que lo tiene rogando no quedar en ridículo. En cambio, Alfa, hasta hace unos días seguía disfrutando de Mat







