Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando llegan a la cueva, Díaz no deja de mirar con desaprobación a Alfa. La regañó por ser tan temeraria y enfrentar a Matías de esa manera.
-¡Pudo pedirte que le mostraras las demás cajas!
-¡Pero no lo hizo! – le dice ella quitándose la peluca y dejándola en su lugar -. Lo tengo comiendo de mi mano.
-¿Y eso te enorgullece? ¿Controlar a los hombres con tu belleza?
-Estás







