Mundo ficciónIniciar sesiónCuando los supuestos asaltantes llegan con Alfa, se quedan estáticos ante la mirada de su jefa. Lo cierto es que se entusiasmaron más de la cuenta y eso seguro les iba a pasar factura.
-Se-señorita Alfa, lo sentimos mucho… no fue nuestra intención.
-Para no haber sido su intención, les salió bastante bien – se para frente a ellos y extiende la mano -. Mi regalo.
-E-está en el auto.
-¡Tráelo!







