Lucas siempre fue una persona comprensiva. Nunca me diría palabras hirientes, y ni me avergonzaría. Él siempre fue una buena persona con quien hablaba, ¡pero él de repente dijo que nunca lo entendí!
Sus palabras fueron tan duras, me hizo sentirme un poco perdida. No estaba segura de qué hice mal. Cuando volvía a pensar en ello detenidamente, él siempre hacía énfasis en que nunca sentía lástima o necesitaba simpatía. Aun así, siempre me sentía triste por él.
Mis sentimientos estaban mal desde e