Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo noventa y tres
Mi piel agradece la suavidad de la cama en donde estoy. Mi madre debe estar durmiendo todavía dado a que son las cinco de la mañana, tengo que levantarme para llegar temprano al instituto.
Me levanto y quedo desorientada por un minuto.
Un momento.
¿No se supone que yo debería estar durmiendo en el piso?
Junto mis ce







